Claves para que una operación M&A sea un éxito (Parte I): Profundidad en el análisis estratégico y research de candidatos.

Parece que entre un 10%-20% de las adquisiciones terminan “… en lágrimas”, y esto surge en aspectos tales como cuando el valor esperado de la adquisición no se genera, surgen problemas sobre aspectos legales, no idoneidad del candidato elegido, complicaciones en la integración, entre otros. Es muy lógico que los inversores o compradores deban tener el foco absoluto en asegurar que una operación corporativa concreta sea un éxito rotundo. Hay mucho en juego, desde tiempo invertido en la operación por parte de los miembros del management, costes de asesores financieros, abogados, entre otros. Es muy importante considerar que la caída en la reputación de una operación no exitosa, recae directamente sobre el equipo que la ha dirigido. Es decir, es fundamental asegurar que la operación post-completion sea un completo éxito para redundar en valor para el comprador y le animará a seguir con el proceso de forma recurrente.

Para mitigar todos los riesgos y asegurar lo máximo posible el éxito de la operación, es esencial llevar a cabo un intenso trabajo previo de research y análisis tan adecuado y profundo que confirme que un determinado candidato tiene sentido estratégico y financiero al final del proceso de adquisición y su posterior integración.

Aspectos a revisar en la fase “pre-deal”:
Revisar en detalle los activos del candidato, tales como know-how existente, capacidad industrial, acceso a mercados, posicionamiento en el mercado, equipo comercial o posición financiera, que nos ayudarán a nuestro crecimiento y generación de valor después de la adquisición.
Asegurar que no hay forma más eficiente y rápida para el crecimiento de nuestra empresa que la adquisición en vez de intentar un proceso orgánico.
Identificar los elementos que, en la integración, nos permitan conseguir incrementos de valor tanto a corto como a medio plazo, en particular los relativos a la consecución de sinergias operativas, comerciales, técnicas, financieras, entre otras.
Entender el encaje estratégico de los equipos y las personas en una situación post-deal, sobre todo entendiendo las duplicidades de funciones o departamentos y ver el tratamiento que se le va a dar para mitigar los conflictos.
Estructurar y valorar correctamente la operación con encaje en la estrategia de los inversores.
En general, respuestas a estas cuestiones se obtienen por los equipos y asesores en adquisiciones, mediante reuniones entre las partes y sobre todo al disponer de acceso a información de calidad de la empresa target, en un data room organizado.

Si la empresa en venta no facilita la información de calidad de una forma estructurada en un data room ordenado bajo un formato de Due Diligence, pasarán meses de trabajo, con solicitud de información y respuestas adecuadas es muy probable que el inversor desestime la operación o conlleve un desgaste innecesario en el proceso y frustración, así como un extra coste incurrido en profesionales tales como asesores, auditores o abogados.

2017-12-12T11:30:21+00:00 18 de septiembre de 2017|

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